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Testimonios

Algunos testimonios de asistentes a jornadas de entrenamiento emocional asistido con caballos.

Testimonio de C.G.M.

El curso ha sido genial!!!! Una experiencia mágica!!!! He tenido la oportunidad, bueno, y creo que todos los que asistimos, de poder tener una vivencia, para mí, muy profunda y maravillosa.

Es una vivencia impactante, es dejarse llevar por unas sensaciones nuevas. A mí, me tocó mucho y me emocioné bastante, con esto quiero decir que después me dio por llorar, pero me hizo un bien inmenso la experiencia, pues de alguna manera es una forma de sanar o de quitar losas que llevamos encima muy pesadas. ¡Nunca pude imaginar que yo pudiera relajarme de tal manera y sentir un montón de cosas positivas, tumbada sobre un caballo!

Aprendí un poquito de ese “camino” que debemos andar cada uno y que depende, de como decidamos caminar, podemos encontrar siempre felicidad y paz en todo, aÚn en lo más doloroso, sólo hay que saber “llevar las riendas de nuestros sentimientos”… y en muchos momentos decir: “Soooo potro…” y cambiar el chip.

Testimonio de E.P. y S.L.

Te escribo en nombre de S. y el mío, para agradecerte la enorme labor que has hecho y estás haciendo por compartir tu talento con el resto de ‘animales humanos’.

Cuando nos fuimos de allí el viernes, lo hice con una extraña sensación como cuando te despides de amigos o familiares con los que has pasado tus vacaciones, que no quieres marchar y te sientes apenado… y todavía dura esa sensación.

Gracias por escucharnos y entendernos (hiciste mucho bien en nosotras).

Gracias por insistir en que fuéramos otra vez y por convencer a S. para que hiciera la práctica con Madrid.

Gracias por insistir tantas veces para que Madrid me enseñara a ‘no pensar’. Fue una de las experiencias más grandes que he tenido. Lo guardaré en ‘mi mochila’ siempre.

Siempre he pensado que todo el mundo debería tener una serie de ‘experiencias de vida’ a lo largo de su trayectoria vital, y esta es una de ellas.

Testimonio de L.G.S.I.

Los tallleres de Fernando Noailles!!!! Con su terapia que realiza con caballos………..

Es Fascinante y es tremenda experiencia!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Vale la pena ir.

Testimonio de Sebastián M.

Fue un placer y toda una experiencia de Sentir mis emociones y compartirlas con Madrid contigo y todo el grupo. Un grupo de personas muy especial, que tenemos un objetivo común, ¡Sentirse Bien y amar a la vida!.

Ya llevo unos ocho años de trabajo emocional real, intentando dar un cambio a mi vida, pero desde que mi buen amigo, terapeuta y profesor de sofrología S. P. me regaló la Jornada Sentir, fue cuando verdaderamente me di cuenta que nunca había estado en el camino correcto, pero gracias a ese camino que he recorrido voy a disfrutar mucho más en el que ahora mismo estoy, y que tengo la certeza que es el correcto. Para terminar de activar este proceso y controlar mis emociones que tantas malas pasadas me han dado, sentía que necesitaba aprender y Sentir personalmente tu sistema.

Sin duda eres una referencia, Siento que ha activado mi consciencia del presente, ahora el secreto será empezar de nuevo 100 veces cada día, tengo paciencia y mucha ilusión, me esperan muchas cosas muy bonitas por hacer!.

Un fuerte abrazo con todo mi amor a todos vosotros y a la vida.

Testimonio de Lourdes

Espero que te encuentres bien.

Nosotros tuvimos un buen viaje de vuelta, yo en especial porque volvía muy cansada y no físicamente, pero con una sensación de paz que no sentía hace tiempo. Es una paz conmigo y con el mundo en general y sé que esta vez no es algo ficticio ni pasajero.

Sé que se va a quedar conmigo porque voy a trabajarlo porque ahora tengo la herramienta, y eso es gracias a Fernando. Creo que no es casualidad, creo que he buscado y después de ver y hacer otras cosas estaba en mi camino dar con contigo.

Quiero darte las gracias profundamente, desde mi corazón, porque así lo siento. He aliviado mi carga como no había hecho con nadie, familia, amigos o profesionales de la psicología…

Me propuse ir desnuda de engaños, sincera conmigo misma y con los demás, abierta, con buenas vibraciones y encontré un grupo maravilloso donde me he sentido en un sólo día comprendida y querida.

Solamente decirte Fernando que sé que el camino es duro pero que me siento capaz, que no me voy a dejar abatir fácilmente y que tiraré de lo que dices en tu libro, recordaré la charla cada vez que flaquee y recordaré siempre lo que tu transmites, calma, bondad y amor.

Espero verte pronto.

Testimonio de Alejandra

El pasado noviembre viví una experiencia muy especial que en un principio no supe apreciar en su globalidad. Han pasado algunos días desde entonces y siento dentro de mí como vibra el valioso aprendizaje sentido contigo, mi hermana, el grupo y Madrid aquel día.

No tomé apuntes y ahora entiendo porqué: no era necesario. Se quedaron dentro bien asentados los valores fundamentales que desde entonces me acompañan. Verme a mí misma sentenciando ante ciertos pensamientos que tengo, atenta en esto es “basura mental” y dejo de ir por esa vía, mientras me las ingenio par ver desde qué óptica lo que estoy pensando sea primero sentido, y entonces la perspectiva cobra color y sobretodo claridad al pensarlo.

El Amor infinito que sentí cuando estaba tumbada encima del caballo, me acompaña cada día. Estoy logrando volver a aquella “actitud/sensación” de vez en cuando, y me siento conectada conmigo misma y de pronto siento que puedo sentirme también conectada a todo lo demás. También de vez en cuando mi vocecita interior me dice: “soooooooooo poooooooooootraaaaa”, jejeje, y sonrío al abrazarme con calma y esperar un momento a encontrarme relajada antes de actuar.

Voy caminando de este modo, y en el sendero te tengo presente.

No me despedí aquél día, no estaba preparada, así que dejé un tiempo y ese día es hoy, no tanto para despedirme, como para darte las GRACIAS una vez más por esta experiencia que sobretodo me ha dado un mapa sensitivo para poder sentirme en mi centro y desde aquí expandirme hacia la vida.

Un Abrazo cariñoso:)

Testimonio de Carmen P.

La esencia con la que nacemos

Hola Fernando,

Has causado un efecto de paz interior en A. que antes no tenía, a pesar de mis intentos en que viera las cosas de otra forma a la habitual, que es como la ven la mayoría de las personas. He intentado transmitirle la felicidad interior que las cosas tienen innatas, de los momentos, de los seres vivos en general y sobre todo de las personas, que al fin y al cabo somos los que nos comunicamos de forma directa y aparentemente clara con ella.

Mis palabras quedaban impregnadas en su esencia, pero por esa situación parental madre-hija no era capaz de asimilarla aín. Sé que no cae en saco roto, sé que su esencia queda impregnada con esa sensación y ese espíritu alegre que en el fondo se que transmito / soy.

Ha necesitado que alguien como tú, alguien que es esencia pura como tú, pueda abrir esa ventana por donde ella misma puede asomarse para verse como nunca se ha visto. Y como antes de conocerte le dije, que disfrutara y sintiera todo aquello que tú le transmitieras, ya que eres un ser muy especial, al que muy poca gente tiene la posibilidad de conocer y mucho menos compartir una experiencia como la que ha compartido contigo.

A. me recomienda que asista yo al que realizarás para mayores, según ella es una experiencia que no me puedo perder.

Me ha pedido que no pierda el contacto con vosotros, ya que siente una unión que le hace feliz y me ha dado las gracias por dejarla asistir a tan maravillosa experiencia, siendo consciente ella, de la suerte que ha tenido.

En el camino a casa era otra niña, estaba feliz, satisfecha consigo misma, como nunca la he visto. Tenía paz, serenidad, relajación.

Mil gracias Fernando por el momento que nos has regalado a todos, por estar y ser, por respirar y transmitir, por hacernos sentir, por que en tu mirada haces que me vea, por que A.ha podido mirarse a su corta edad.

Testimonio de Mabel

M. es una niña que ha vivido muchas dificultades en su vida.

Desde el primer momento encajó con Fernando y después de hablar un tiempo con ella, Fernando tumbó al caballo que ella había elegido, Madrid, y Marta se tumbó encima. ¡¡Nunca había visto a Marta tan relajada!!.

A partir de ahí empezó a sonreír (hacía tres años que casi no lo hacía) ¡¡y no ha parado de sonreír desde entonces!!. Además empezó a dar abrazos y pedir besos. Es una niña mucho más feliz desde entonces.

Gracias Fernando! Gracias Madrid!

Un beso enorme de toda la familia

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